jueves, 19 de marzo de 2015

Mensaje 58

Para mí, es muy difícil escribir desde la apatía. Desde la desilusión.

Desilusión: Acción y efecto de desilusionar o desilusionarse.

Desilusionar: Hacer perder las ilusiones.
                       Desengañarse.

Desengañarse: Reconocer el engaño o el error.
                          Quitar las esperanzas o las ilusiones.

Ilusión: Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.
             Viva complacencia en una persona, una cosa, una tarea, etc.

Me gusta la sensación de ser la única despierta sobre la Tierra.
Cuando el ruido del viento y el crujir de las hojas, supone un concierto privado e íntimo, interpretado sólo para mí.

Imagino otras vidas. En otros mundos.
Con mecanismos cerebrales complejos, que se escapan a mi entendimiento.
Diferentes sensaciones y emociones.
Y otro concepto de la existencia.

Ese es el momento del día, en el que puedo conseguir dejar a un lado mis expectativas personales.
No puedes ilusionarte.
Pero tampoco, perder la ilusión.

Últimamente tengo una extraña sensación. Como si mi vida transcurriera sobre una cinta de correr.
No paro de saltar y acelerar. Pero no consigo moverme ni un centímetro del lugar.
Observo exhausta como a mi alrededor, todo parece fluir con normalidad. Y que la gente, avanza levitando como en el Lago de los Cisnes.
Mientras, yo los miro con cara de cerdita Peggy. Sudando a más no poder.

Como siempre, hay que mirar la parte buena del asunto.
Y es que, si sigo en este espiral de autodestrucción, por fin lograré poner el culo en su sitio.
Si es que alguna vez lo tuvo.

Con el cuerpo lleno de estigmas -propios y ajenos- lograré deshacerme de la idea de ti.
Desde la mentira que tan hábilmente supiste plantar en cada rasguño.
Me despojo de la cobardía.
No para mirarte y decirte, de una vez por todas, que podría enamorarme de ti.

No.
No pareces merecerlo.
Tengo que sacar valentía para salir corriendo en la dirección opuesta.
¡Para lograr eso, sí hay que ser valiente!
Y aunque la cinta de correr me impida huir. Puedes dar por sentado, que voy a intentarlo.

Que no te engañe mi sonrisa.
Estoy desilusionada.
Y hoy, lo único que se me ocurre pedir, es
una sierra para la nariz de Pinocho.

*Nota para lectores/as: Este texto, lleva un mes a medio escribir.

1 comentario:

  1. Creer que en un cielo un infierno cabe, dar la vida y el alma a un desengaño, eso es el amor, y quien lo probó, lo sabe. Muy buenos versos, buen blog, dicho sea de paso. Me adhiero a su lista de seguidores y le dejo mi bitácora, por si le interesa. Besos, señorita.

    http://www.ourgodsaredead.blogspot.com.es/2015/03/rojo-y-negro-la-culminacion-del-sueno.html

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