domingo, 15 de marzo de 2015

Mensaje 57

Éste es un mensaje de constancia para el futuro.
Si las cosas van como deberían ir, un día no muy lejano, nos sentaremos juntos a leer este texto.
Te diré: ves, aquí ya sabía como iba a acabar esta historia.
Sino, será un mensaje más, que se perdera entre la fantasía y el anonimato.

Lo escuchas. Sin saber muy bien lo que han dicho.
Tú, es que eres muy sensible.

Pero sabiendo muy bien lo que quieren decir.
Tú, es que eres muy débil.

Es increíble lo extendida que está la creencia. Que estas dos palabras van de la mano.

¿Cómo va alguien a ser fuerte, si no tiene algo por lo que luchar?
¿Cómo va a ganar, si no tiene la posibilidad de perder?
¿Cómo va a ser tenaz una persona insensible?
¿Cómo podría ser valiente sin miedo?

De acuerdo, destino:
Siempre me lo has puesto difícil.
Me conoces suficiente como para saber cuánto me gusta.
Pero tengo que decírtelo. ¡Ya te estás pasando, maldito cabezón!

Parece que hay algo que no has contemplado.
Dar demasiadas vueltas a un tapón, puede volverlo inservible para siempre. Pasarlo de rosca. Y que no vuelva a cerrar nunca más.

Así que sí. Me lo complicaste.
Gracias.
Ahora dame algo para saber que no debo cambiar de carril. Adelantar. O irme en otra dirección. En contradirección.

Porque sino, eso es exactamente lo que haré.
Como la mejor de las kamikazes.

Igual de absurda que aquella chica que no pudo contenerse. Al ver al desconocido por primera vez, entrar en aquella habitación tan elegante.
"Daría todo lo que sé sobre mí, para conocer todo lo que se oculta tras de él."
Pensó.
Y lo hizo.

Hoy se mira al espejo, y ya no recuerda lo poco que un día, descubrió sobre su reflejo.
Es como si un virus demencial, hubiese infectado todo su sistema nervioso.
Sin embargo, hay algo que no logra olvidar.
Las notas musicales de un silencio por respuesta.

No se reconoce al espejo. Porque esto que siente, siempre fue impropio de ella.
Ya no es digna de ser llamada gladiadora.
Y le dijeron que no volverá a serlo. Hasta que recupere la última capa que él le robó.

Lo sabe. Es consciente.
Pero no le importa lo que digan.
Ya no.
Ella aprendió que las verdaderas gladiadoras, lo siguen siendo aún después de perder su armadura.

"Vida: ven por dónde quieras.
Que pase el siguiente. A poder ser, sin avisar."

La verdad es que no sé, si es valentía o estupidez.
Pero esa es la magia de tener un corazón no apto para cardíacos.

P.D.:
Él intenta, una y otra vez, alejarla de su lado. Pero no ha pensado como se sentirá si lo logra.
Hay un pequeño detalle que olvidó, mientras se escondía detrás de sus muros de cristal.

Ella no piensa. Ella sabe.
Ella no mira. Ella ve.

2 comentarios:

  1. Primera vez que visito tu blog y me ha gustado, continuare con él. Enhorabuena.

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  2. Hay momentos en que tu mira cruza una puerta y pum, interesante:
    La sensibilidad nos pertenece, no nos hace débiles, poseemos sueños, y no sabes como va ha terminar una historia..no seria vida.
    La vida se construye se edifica.. para ser mejor..cada caida te fortalece..el equilibrio llega..tú te construyes..lo vano es vano..guarda lo malo y lo bueno..y utiliza lo bueno..te hace diferente..como mujeres son parte de nuestra vida y no lo saben todo..pero si..espero entiendas. Si es "AMOR" es de dos, en lo bueno y en lo malo NINGUNO ES RARO SOLO SOMOS DIFERENTES.. saludos.:)

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