jueves, 26 de junio de 2014

Mensaje 46

Imagina que tienes un jardín.
Y en ese jardín, un antiguo sauce llorón.
Un día te despiertas. Miras hacia ese árbol.
Y en un segundo, olvidas la razón por la que está ahí.

Pasan los días.
Y no puedes dejar de pensar que en vez de un árbol,
lo único que tienes, es un inmenso error.
Un error que se mete bajo tu piel.
Y te corroe. Te corrompe.

Te hundes pensando en esas malditas raíces.
Ese maldito tronco.
Esas malditas hojas.
De un día para otro, tu complejo sistema nervioso entra en una gran revolución.
Y bloquea cualquier pensamiento que no sea un hacha.
O una sierra mecánica.

Puede parecer una locura.
Cuando estás bajo mínimos.
Cuando te cuesta levantarte por las mañanas.
Cuando no encuentras el sentido, a la palabra sentido.
Puede parecer un ensañamiento, destrozar aún más tu vida.

Hablo de aniquilar cualquier pequeño detalle.
De suprimir el más mínimo intento.
Hasta puntos insospechados.
Disfrutando tu propio autosabotaje.

Improvisar.
Despedirte de tu trabajo.
O no presentarte al día siguiente.
Vender tu casa.
Dejarlo todo.
Quedarte sin nada.
Y no pensar.

Puede parecer una locura.
Pero como pasa hasta en las mejores tierras.
Debes aniquilar cualquier mínima sospecha enraizada.
Dejar oxigenar el terreno.
Sentirlo árido.
Desierto.
Muerto.

Sólo así, podrán volver los colores.
Sólo así...
florecerá de nuevo.

8 comentarios:

  1. El golpe más gordo es el que por fin te levanta, te obliga. Lo único importante es seguir viviendo, para tener más oportunidades

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    1. Y tanto David...
      A veces, es menos doloroso empezar de.cero, que seguir recorriendo el sendero erróneo.
      ¡Un abrazo fuerte!

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  2. Me has hecho pensar en mi vida, este relato me identifica, gracias por escribirlo, gracias por publicarlo.

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    1. Gracias a ti, Estela, por encontrar tiempo para leerlo.
      Espero que ese pensamiento que se ha despertado en tu cabeza, sea positivo y enriquezca más tu vida.
      ¡Un fuerte abrazo!

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  3. Me lo he imaginado un poco triste, pero te entiendo. A veces cortar por lo sano es lo necesario, volver a empezar en otro lugar, con otra historia, para que todo vuelva a ser bonito.

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    1. Tienes razón, Gema. Casi siempre es triste abandonar un camino por el que andaste. Pero es necesario, cuando está en juego la felicidad.
      Eso si, ¡sólo apto para valientes!

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  4. Encuentro en tus palabras el sentido del problema.

    Se pierde el sentido cuando algo que no funciona, hecha raíces y naturaliza su dolor.

    Muchas veces, es necesario cortar ese tronco "erróneo" para que los colores vuelvan a brotar, si. El problema es cuando decides no cortarlo y esperas a que los colores salgan por si solos.

    Ya veo que tu también lo tienes claro, adelante, aniquila cualquier sospecha enraizada...

    Ciudate

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    1. ¡Qué sabias palabras...!
      Como es de esperar, al final las sospechas se vuelven realidades, bajo la atenta mirada del profeta.
      Y así fue.
      ¡Muchísimas gracias por tu comentario!
      Un fuerte abrazo.

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